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Desde que “Put on your sunday clothes” de la banda Sonora de Hello Dolly! (1969) da inicio a la epopeya de un pequeño robot llamado WALL-E, es claro que esta producción de Disney Pixar no es simplemente otra película animada más sino una gran obra maestra esperando a ser descubierta. Wall-e es sin lugar a dudas, una de las mejores películas realizadas, tanto, por su extraordinario despliegue de técnica, como por su fenomenal historia, la cual ha cautivado al mundo entero, por su ternura, por su mensaje, y por la simpatía que despierta su protagonista principal, el encantador “Waste Allocation Load Lifter Earth-class”: WALL-E. Desde que Pixar animations, una división auspiciada por Apple, y trabajando bajo Disney, lanzó “Toy Story” (1995), sus películas han sido catalogadas como brillantes realizaciones cinematográficas, convirtiéndose todas sus producciones en clásicos instantáneos.
Con cada proyecto, parecen subir cada vez más los estándares del cine animado, tanto en la técnica, al lograr imágenes preciosistas que nunca dejan de descrestar, como por la genialidad de sus historias, llenas de fino humor, aventura, emoción y espíritu, todo lelvado a al pantalla por personajes memorables que han invadido los corazones de los espectadores de todo el mundo. WALL-E continúa orgullosamente con esta tradición.
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De la mano de Andrew Stanton, creador de “Finding Nemo” (2003), nos llega la historia del último robot sobre la tierra. El desértico, contaminado, desagradable panorama de Nueva York, es transitado diariamente por WALL-E, acompañado de su fiel amiga cucaracha. Su tarea es muy simple, recoger, comprimir y acomodar restos de basura. Después de cientos de años, WALL-E ha desarrollado una enorme curiosidad sobre lo que lo rodea, almacenando cantidad de elementos que lo cautivan.
WALL-E también ha desarrollado una enorme soledad, al cual le despierta una copia de “Hello Dolly!”, en formato beta, la cual ha observado todas las noches en un pequeño Ipod. WALL-E añora poder bailar y tomar la mano de alguien.
Dramatúrgicamente hablando, es increíblemente irónico que uno de los personajes más ricos y completos del 2008 sea un pequeño robot parecido a una amalgama entre E.T y Johnny 5, el cual tiene un vocabulario tan amplio como el de R2-D2. Sin embargo la creación del personaje de WALL-E es una de las más brillantes en la historia del cine, y la razón por la cual todos seguimos esta peculiar historia es simple y llanamente por él.
A parte del genio de Stanton, la otra mente brillante detrás de WALL-E es el legendario diseñador sonoro, Ben Burr. Desde que inició su carrera con el revolucionario diseño sonoro de “Star Wars” (1977), Burtt se ha mantenido como toda una eminencia en su campo. En múltiples ocasiones, Stanton ha mencionado que el único crédito que merece por WALL-E fue contratar a Burtt y ese es un halago que no podría ser más merecido.
Debido a las características específicas del proyecto WALL-E es una película en la que el diseñador sonoro tenía que ser el mejor en su campo, ya que todo el peso dramático de los personajes principales iba a depender no de la voz de una celebridad, sino de la creación de un acertado diseño sonoro. Ben Burtt demostró ser el hombre perfecto para esta tarea.
Con su método artesanal de diseño sonoro, inspirado en la vieja tradición de crear sonidos dentro de un estudio, Burtt desarrolló la personalidad de incontables robots que logran una caracterización extraordinaria por medio de simples sonidos mecánicos y electrónicos. El maestro Burtt ha demostrado de forma indiscutible el axiomático papel que cumple el diseño sonoro en una película. Con dos nominaciones en el ámbito sonoro, por mejor sonido y mejor edición de sonido, WALL-E es incuestionablemente la merecedora de estos dos galardones.
WALL-E también ha desarrollado una enorme soledad, al cual le despierta una copia de “Hello Dolly!”, en formato beta, la cual ha observado todas las noches en un pequeño Ipod. WALL-E añora poder bailar y tomar la mano de alguien.
Dramatúrgicamente hablando, es increíblemente irónico que uno de los personajes más ricos y completos del 2008 sea un pequeño robot parecido a una amalgama entre E.T y Johnny 5, el cual tiene un vocabulario tan amplio como el de R2-D2. Sin embargo la creación del personaje de WALL-E es una de las más brillantes en la historia del cine, y la razón por la cual todos seguimos esta peculiar historia es simple y llanamente por él.
A parte del genio de Stanton, la otra mente brillante detrás de WALL-E es el legendario diseñador sonoro, Ben Burr. Desde que inició su carrera con el revolucionario diseño sonoro de “Star Wars” (1977), Burtt se ha mantenido como toda una eminencia en su campo. En múltiples ocasiones, Stanton ha mencionado que el único crédito que merece por WALL-E fue contratar a Burtt y ese es un halago que no podría ser más merecido.
Debido a las características específicas del proyecto WALL-E es una película en la que el diseñador sonoro tenía que ser el mejor en su campo, ya que todo el peso dramático de los personajes principales iba a depender no de la voz de una celebridad, sino de la creación de un acertado diseño sonoro. Ben Burtt demostró ser el hombre perfecto para esta tarea.
Con su método artesanal de diseño sonoro, inspirado en la vieja tradición de crear sonidos dentro de un estudio, Burtt desarrolló la personalidad de incontables robots que logran una caracterización extraordinaria por medio de simples sonidos mecánicos y electrónicos. El maestro Burtt ha demostrado de forma indiscutible el axiomático papel que cumple el diseño sonoro en una película. Con dos nominaciones en el ámbito sonoro, por mejor sonido y mejor edición de sonido, WALL-E es incuestionablemente la merecedora de estos dos galardones.

Es este diseño sonoro el que crea la encantadora historia de amor entre WALL-E y una extraña visitante que rompe su rutina, la misteriosa y cautivadora EVA, una agresiva robot que busca formas de vida en la estéril superficie terrestre. Parece increíble pero la historia de amor más hermosa retratada cinematográficamente en los últimos tiempos ocurre entre dos robots, tal como lo retrata la imagen de WALL-E y EVA paseando por Nueva York, al son de “La vie en rose”, cantada por Louis Armstrong. WALL-E es una cinta con un concepto tan alto que algunas veces son los adultos quienes más disfrutan de la cinta, más allá del aparente público target: los niños.
Además de la fabulosa historia de amor, WALL-E es tal vez una de las historias de ciencia ficción más brillantes desde “2001, odisea en el espacio” (1968). La película de por si hace varias referencias a la obra de Kubrick, ya que al igual que WALL-E esta película depende en su mayoría de la narrativa estrictamente visual.
Nominada a 6 Oscar, incluyendo mejor guión original,WALL-E es definitivamente el nivel más alto que una película animada haya alcanzado, mereciendo toda la atención que ha recibido como la película mejor reseñada del año.
Además de la fabulosa historia de amor, WALL-E es tal vez una de las historias de ciencia ficción más brillantes desde “2001, odisea en el espacio” (1968). La película de por si hace varias referencias a la obra de Kubrick, ya que al igual que WALL-E esta película depende en su mayoría de la narrativa estrictamente visual.
Nominada a 6 Oscar, incluyendo mejor guión original,WALL-E es definitivamente el nivel más alto que una película animada haya alcanzado, mereciendo toda la atención que ha recibido como la película mejor reseñada del año.
Por: Albert Díaz
Imágenes: Cortesía UIP




